Discalculia en niños y en niñas.

“Es que las mates no son lo suyo” es la frase que más veces retrasa la detección de la discalculia, igual que “no para quieto” retrasa la del TDAH. Casi todos los niños tienen alguna asignatura que se les resiste más, y eso es completamente normal. La pregunta que de verdad importa es si esa dificultad va mucho más allá de lo esperable, se mantiene en el tiempo, y afecta a aspectos muy básicos del número, no solo a los problemas complicados.

En este artículo te contamos qué es la discalculia, cómo se manifiesta en cada etapa, en qué se diferencia de «no se me dan bien las mates», y qué hacer si reconoces varias señales en tu hijo o hija.

Qué es la discalculia

La discalculia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta a la comprensión y el manejo de los números: contar, reconocer cantidades, entender el valor de las cifras o realizar operaciones básicas, aunque la capacidad intelectual del niño sea perfectamente normal.

Es el equivalente numérico de la dislexia: mientras la dislexia afecta a la lectura y la escritura, la discalculia afecta al procesamiento numérico y el cálculo. De hecho, es tan frecuente como la dislexia, aunque se habla mucho menos de ella y se identifica con menos frecuencia.

Señales por edad

En infantil y primeros cursos de primaria

señales de discalculia en niños_as de infantil y primeros cursos de primaria
  • Dificultad para aprender a contar en el orden correcto, incluso después de mucha práctica.
  • Le cuesta reconocer y nombrar los números al verlos escritos.
  • Dificultad para asociar un número con la cantidad que representa (por ejemplo, señalar 3 objetos al pedirle “tres”).
  • Confunde conceptos de tamaño, orden o comparación (más que, menos que, antes, después).

En primaria avanzada

señales de discalculia en niños_as de primaria avanzada.s
  • Sigue contando con los dedos u otros apoyos cuando sus compañeros ya no los necesitan.
  • Dificultad para memorizar tablas de multiplicar o secuencias numéricas básicas.
  • Le cuesta especialmente los problemas con enunciado, más que el cálculo mecánico en sí.
  • Dificultad para leer la hora en un reloj analógico o para estimar distancias y cantidades.
  • Confunde la izquierda y la derecha con más frecuencia de lo esperable para su edad.

El mito de “no se le dan bien las mates”

No toda dificultad con las matemáticas es discalculia, y eso es precisamente lo que hace tan fácil pasarla por alto. Un tropiezo puntual, una etapa de peor rendimiento o simplemente no ser «de ciencias» no tiene nada que ver con la discalculia real.

La diferencia está en que la discalculia afecta a aspectos muy básicos del número —contar, reconocer cantidades, entender el valor posicional—, no solo a las operaciones complejas de cursos avanzados. Cuando un niño con buen nivel en el resto de asignaturas se bloquea de forma persistente incluso en tareas numéricas simples, merece la pena mirar más allá de “no se le dan bien”.

Discalculia y dislexia: cuándo van juntas

Discalculia y dislexia son primas cercanas: ambas son dificultades específicas del aprendizaje, y es habitual que aparezcan juntas en el mismo niño, aunque son trastornos distintos con orígenes distintos. Ya hablamos de las señales de dislexia en otro artículo del blog; si reconoces señales de ambas a la vez, no es una casualidad extraña, es un patrón conocido.

También puede confundirse con TDAH cuando el problema real es de atención sostenida en tareas numéricas, no de comprensión del número en sí. Por eso, ante la duda, una valoración diferencial es la única forma fiable de saber qué está pasando realmente.

Qué hacer si sospechas discalculia en tu hijo o hija

Lo primero es no dejarlo pasar como “cosas de la edad” cuando las señales se repiten curso tras curso. Cuanto antes se identifique, antes se pueden introducir estrategias de aprendizaje adaptadas al procesamiento numérico, en vez de seguir insistiendo con más de lo mismo sin resultado.

Una evaluación pedagógica permite diferenciar la discalculia de otras causas de dificultad matemática (falta de base, ansiedad ante la asignatura, TDAH) y diseñar un acompañamiento con pautas concretas para el aula y para casa.

Cómo acompañamos en Nueva Escuela

En nuestro servicio de pedagogía en Valencia evaluamos las dificultades de aprendizaje relacionadas con las matemáticas, diferenciándolas de otras causas de bajo rendimiento, y devolvemos a la familia un informe claro con pautas prácticas, coordinándonos con el colegio cuando es necesario.

Si reconoces varias de estas señales en tu hijo o hija, escríbenos por WhatsApp o llámanos: te orientamos sin compromiso sobre los siguientes pasos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si mi hijo tiene discalculia?

No hay una señal única. Lo orientativo es la combinación de dificultades persistentes en aspectos básicos del número (contar, reconocer cantidades, memorizar secuencias numéricas) que se mantienen curso tras curso, incluso con buen nivel en otras asignaturas. Solo una evaluación pedagógica lo confirma.

¿La discalculia es lo mismo que ir mal en mates?

No. Un bajo rendimiento puntual o una etapa de peor nivel en matemáticas no es discalculia. La discalculia afecta a aspectos muy básicos del procesamiento numérico de forma persistente, no solo a las operaciones complejas de cursos avanzados.

¿Discalculia y dislexia pueden ir juntas?

Sí, es bastante frecuente que coexistan, aunque son dos dificultades distintas con orígenes distintos: la dislexia afecta a la lectoescritura y la discalculia al procesamiento numérico. Una evaluación diferencial permite saber si hay una, la otra, o ambas.

¿A qué edad se detecta la discalculia?

Pueden observarse señales tempranas en infantil (dificultad para contar o reconocer números), pero se identifica con más claridad en los primeros cursos de primaria, cuando el trabajo con las matemáticas se vuelve más sistemático y las dificultades se hacen más visibles frente al resto de la clase.

¿Qué es la dislexia matemática?

Es otro nombre con el que a veces se conoce a la discalculia, por su parecido conceptual con la dislexia: mientras una afecta a la lectura, la otra afecta al número. Técnicamente el término correcto es discalculia.

¿Te ha resultado útil? ¿Tienes alguna duda o quieres compartir tu experiencia? ¡Déjanos tu comentario!

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te ha resultado útil este contenido?

En nuestras redes sociales publicamos cada semana contenido que ayuda a familias y profesionales a entender mejor lo que les rodea. Síguenos para no perderte nada.

Referencias bibliográficas

Cazares, E. y Rosell, R. (2024). Discalculia en primaria: una revisión bibliográfica de investigaciones recientes en diagnóstico e intervención: Dyscalculia in primary school: a bibliographic review of recent research in diagnosis and intervention. Latam: revista latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 5(5).

González, A. y Freire, J. (2021). La discalculia en alumnos de la educación básica. Sociedad & Tecnología, 4(3), 432-446.

Tamayo, F. F., Tamayo, P. Á. L., & Martínez, L. M. M. (2019). La discalculia un trastorno específico del aprendizaje de la matemática (Revisión). Roca: Revista Científico-Educaciones de la provincia de Granma, 15(1), 212-224.