Tipos de acoso escolar y cómo reconocerlos_Nueva Escuela

Cuando pensamos en acoso escolar, solemos imaginar golpes en el patio. Pero muchos de los tipos de acoso escolar no dejan marcas: un mote que se repite cada día, un grupo de WhatsApp para reírse de alguien o un recreo en el que nadie quiere jugar contigo.

En este artículo te contamos cuáles son los 7 tipos de acoso escolar más frecuentes, con ejemplos de cada uno, la señal que puede darte en casa y a quién acudir si crees que tu hijo o hija lo está sufriendo.

Qué es el acoso escolar

Hablamos de acoso escolar cuando un alumno o alumna sufre agresiones intencionadas, repetidas en el tiempo y en una situación de desequilibrio de poder: la víctima no puede defenderse con facilidad, porque el otro es más fuerte, más popular o va en grupo.

Por eso una pelea puntual entre dos compañeros que se llevan mal no es acoso. Lo explicamos con más detalle en acoso escolar: señales que no debes pasar por alto y cómo actuar.

¿Cuántos niños sufren acoso escolar?

Más de los que imaginamos:

  • Según la UNESCO, casi uno de cada tres estudiantes en el mundo ha sufrido acoso por parte de sus compañeros al menos una vez en el último mes (UNESCO, 2019).
  • En España, un estudio de Save the Children con más de 21.000 estudiantes de 12 a 16 años encontró que el 9,3 % había sufrido acoso escolar en los dos meses anteriores y cerca del 7 %, ciberacoso. El insulto era la forma más frecuente (Save the Children, 2016).

Los 7 tipos de acoso escolar

No hay una clasificación oficial única: según la fuente encontrarás 5, 6 u 8 tipos. Esta es la más habitual. Y casi nunca se dan solos: lo frecuente es que se combinen varios.

Los 7 tipos de acoso escolar más frecuentes
Físico

Qué es: Agresiones al cuerpo o a sus cosas.

Ejemplos: Empujones, golpes, zancadillas; romperle o quitarle el material, la ropa o el dinero.

Señal en casa: Moratones sin explicar, ropa o material roto, "pierde" cosas o dinero.

Verbal

Qué es: Palabras que humillan o asustan.

Ejemplos: Insultos, motes, burlas sobre su físico, amenazas.

Señal en casa: Repite motes, dice que "es tonto" o que "es feo", está irritable.

Social o relacional

Qué es: Dejarle fuera del grupo a propósito.

Ejemplos: No dejarle jugar, no invitarle, hacer el vacío, difundir rumores.

Señal en casa: Ya no habla de amigos, no le invitan a cumpleaños, pasa el recreo solo.

Psicológico

Qué es: Minar su seguridad y su autoestima.

Ejemplos: Chantajes, intimidación, humillaciones, obligarle a hacer cosas.

Señal en casa: Miedo, tristeza, se culpa, le duele la tripa antes de ir al colegio.

Ciberacoso

Qué es: Acoso a través del móvil o internet.

Ejemplos: Mensajes ofensivos, grupos para reírse de él, fotos o vídeos difundidos, perfiles falsos.

Señal en casa: Se agobia al mirar el móvil, lo esconde o, al revés, deja de usarlo de golpe.

Sexual

Qué es: Comentarios, gestos o contactos de carácter sexual no deseados.

Ejemplos: Tocamientos, comentarios sobre su cuerpo, presión para enviar fotos.

Señal en casa: Vergüenza, rechazo a cambiarse o a ir a ciertas clases, cambios bruscos.

Discriminatorio

Qué es: Acoso por ser o parecer diferente.

Ejemplos: Burlas por su origen, religión, discapacidad, orientación sexual, peso o capacidades.

Señal en casa: Rechaza aquello por lo que se meten con él o ella, o quiere ocultarlo.

No hay una clasificación oficial única. Los tipos suelen darse combinados.

1. Acoso físico

Es el más visible: empujones, golpes, patadas, zancadillas o encerrarle en algún sitio. Incluye también el daño a sus cosas: romperle el material, esconderle la mochila o quitarle el dinero del almuerzo. Según la UNESCO, es la forma de acoso más frecuente en la mayoría de regiones del mundo, aunque en Europa pesan más las formas psicológicas.

2. Acoso verbal

Insultos, motes, burlas sobre su cuerpo o su forma de hablar y amenazas. En España es la forma más habitual. Como «solo son palabras», a menudo se le quita importancia, pero un mote repetido cada día durante meses hace mucho daño.

3. Acoso social o relacional: el más invisible

Consiste en dejar a alguien fuera a propósito: no dejarle jugar, no invitarle a los cumpleaños, cambiarse de sitio cuando se sienta o difundir rumores para que nadie se le acerque. Es el más difícil de ver, porque no hay agresión que señalar. La pista suele ser la soledad: ya no habla de amigos o pasa los recreos solo.

4. Acoso psicológico

Busca minar su seguridad: chantajes («si no me das tu bocadillo, se lo cuento a todos»), intimidación, humillaciones en público u obligarle a hacer cosas que no quiere. Suele ir de la mano de los otros tipos y es el que más afecta a la autoestima. Si notas mucha preocupación o miedo, puede haber ansiedad infantil detrás.

5. Ciberacoso

Es el acoso a través del móvil, las redes sociales o los videojuegos en línea: mensajes ofensivos, grupos de WhatsApp para burlarse de alguien, difusión de fotos o vídeos, perfiles falsos o exclusión de los grupos de clase. Tiene dos rasgos que lo hacen especialmente duro: no descansa (sigue en casa, por la noche y en vacaciones) y lo que se publica puede llegar a muchísimas personas. Aunque pase fuera del horario escolar, casi siempre está ligado a lo que ocurre en clase, y los protocolos de los centros también lo contemplan.

6. Acoso sexual

Comentarios sobre el cuerpo, gestos obscenos, tocamientos no deseados o presión para enviar fotos íntimas. Según la UNESCO, es la segunda forma de acoso más frecuente en el mundo. Es de los que menos se cuentan, por vergüenza. Si hay fotos o vídeos íntimos de por medio, puede ser delito y conviene denunciarlo.

7. Acoso discriminatorio

Es el acoso dirigido a alguien por ser o parecer diferente: por su origen, su color de piel, su religión, su orientación sexual, su peso, una discapacidad o sus capacidades. La UNESCO señala el aspecto físico como el motivo más frecuente, seguido del origen o la nacionalidad. Los niños y niñas con TEA, TDAH o altas capacidades también pueden ser blanco de burlas por ser diferentes, y a veces les cuesta más darse cuenta o contarlo.

No solo importan el acosador y la víctima: los testigos

En casi todas las situaciones de acoso hay compañeros que lo ven. Su papel es decisivo: si se ríen o miran hacia otro lado, el acoso se refuerza; si acompañan a la víctima o avisan a un adulto, pierde fuerza. Hablar en casa de qué hacer cuando ves que se meten con alguien es una de las mejores formas de prevenirlo.

Qué hacer si crees que tu hijo sufre algún tipo de acoso

Sea del tipo que sea, los pasos son parecidos:

  1. Escúchale sin juzgar y dile que ha hecho bien en contártelo.
  2. Registra lo que pasa: fechas, hechos, testigos y pruebas, como capturas de pantalla.
  3. Comunícalo al colegio por escrito. En la Comunitat Valenciana, los centros tienen un protocolo de actuación ante situaciones de posible acoso e intimidación entre alumnos, que incluye el ciberacoso, y por ley cada centro debe contar con una persona coordinadora de bienestar y protección.
  4. Si el colegio no actúa, dirígete a la Inspección Educativa. Y si los hechos pueden ser delito, puedes denunciar.

Lo contamos paso a paso en cómo actuar ante el acoso escolar. Y para tenerlo todo a mano, aquí tienes a quién acudir en cada caso:

Si...
A quién acudir
Sospechas que algo pasa
Habla con tu hijo o hija y con su tutor o tutora.
Hay acoso o te lo ha contado
Pide por escrito a la dirección y a la persona coordinadora de bienestar y protección que activen el protocolo.
El colegio no actúa
Escribe a la Inspección Educativa de tu provincia.
Hay agresiones, amenazas o difusión de imágenes
Puedes denunciar ante la Policía, la Guardia Civil o la Fiscalía de Menores.
Tu hijo o hija necesita hablar con alguien
116 111: línea de ayuda a la infancia, gratuita y 24 horas.
Habla de no querer vivir
024 (atención a la conducta suicida) o 112 si es una emergencia.

Guía gratuita: cómo acompañar a tu hijo si sufre acoso escolar

Hemos preparado una guía gratuita con lo que conviene decir (y lo que no) cuando te lo cuenta, un plan de acción paso a paso, un diario para registrar los hechos y un modelo de escrito para pedir al colegio que active el protocolo. Haz click en el enlace de abajo para descargártela.

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Cómo acompañamos desde Nueva Escuela

El acoso deja huella, también cuando termina. En Nueva Escuela acompañamos a niños, niñas, adolescentes y familias que viven una situación de acoso escolar desde la psicología, para cuidar su autoestima y su bienestar, y desde nuestra asistencia jurídica en familia y menores, para orientaros sobre los pasos con el colegio y la Administración. Escríbenos por WhatsApp o llámanos y lo vemos sin compromiso.

Preguntas frecuentes sobre el acoso escolar

¿Cuáles son los 7 tipos de acoso escolar?

Los más habituales son el acoso físico, el verbal, el social o relacional, el psicológico, el ciberacoso, el acoso sexual y el discriminatorio. No hay una clasificación oficial única, y en la práctica suelen darse varios tipos a la vez.

¿Cuál es el tipo de acoso escolar más frecuente?

En España, el más habitual es el verbal: insultos, motes y burlas. En el mundo, según la UNESCO, el más frecuente es el físico, seguido del sexual. El acoso social o de exclusión es probablemente el más infravalorado, porque no deja marcas.

¿El ciberacoso cuenta como acoso escolar si pasa fuera del colegio?

Si es entre compañeros, casi siempre está ligado a lo que pasa en clase, y los protocolos de acoso de los centros también contemplan el ciberacoso. Por eso conviene comunicarlo al colegio, aunque ocurra fuera del horario escolar, y guardar capturas de todo.

¿Qué diferencia hay entre acoso escolar y un conflicto entre compañeros?

En un conflicto, las dos partes están en igualdad y suele ser algo puntual. En el acoso hay intención de hacer daño, se repite en el tiempo y hay un desequilibrio de poder: la víctima no puede defenderse con facilidad.

¿Qué hago si mi hijo es quien acosa?

Mantén la calma y escucha su versión, pero deja claro que hacer daño a otros no es aceptable. Colabora con el colegio, ayúdale a ponerse en el lugar de la víctima y busca qué hay detrás de su conducta. Si se repite, conviene pedir apoyo profesional.

¿Dónde se denuncia el acoso escolar en Valencia?

Lo primero es comunicarlo por escrito al colegio, que debe activar su protocolo. Si no actúa, puedes dirigirte a la Inspección Educativa. Si los hechos pueden ser delito, como agresiones, amenazas o difusión de imágenes, puedes denunciar ante la Policía, la Guardia Civil o la Fiscalía de Menores.

Te acompañamos

Si tu hijo o hija está sufriendo acoso escolar, o sospechas que algo pasa, no tenéis que afrontarlo solos. En Nueva Escuela te acompañamos a entender qué está ocurriendo, a cuidar su autoestima y a dar los pasos con el colegio. Contamos con psicología y asistencia jurídica en familia y menores en el mismo centro, en             C/ Doctor Zamenhof, 6 (izq) (Valencia).

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Referencias bibliográficas

Cortés, A. (2020). Acoso escolar, ciberacoso y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Rev Cubana Med Gen Integr., 36(3).

Labrador, T., Toscano, M., Conde, S. y Boza, Á. (2023). Factores psicológicos y secuelas en estudiantes de educación primaria víctimas de acoso escolar. Revista Española de Orientación y Pedagogía.

Luengo, J. A. (2019). El acoso escolar y la convivencia en los centros educativos. Comunidad de Madrid.